LA MEZCLA FOSFÉNICA
EN PEDAGOGÍA

Desarrollo de la memoria y de la inteligencia
por la mezcla de los pensamientos con los fosfenos.



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MEMORIZACIÓN EN EL FOSFENO
La mezcla fosfénica.
3ª parte.

Después de leer un pasaje o un capítulo, haga el fosfeno y luego, a oscuras, empiece a pensar en lo que acaba de estudiar. Para aprovechar el tiempo, haga esto ya durante la observación fija de la lámpara.

Una vez formado el fosfeno, tápese bien los ojos; en presencia del fosfeno, piense sucintamente en lo que acaba de estudiar, y será capaz de retenerlo más fácilmente.

La mezcla de un pensamiento con un fosfeno se llama: Mezcla Fosfénica.

A mucha gente le gusta leer al sol, esto ilumina bien el libro.

Habitualmente, cuando se lee en una habitación, la luz es, a menudo, indirecta o está demasiado alejada del texto; o también puede resultar demasiado débil como para permitir la formación de un fosfeno, mientras que la reflexión de la luz solar sobre un libro provoca un fosfeno por su reflexión sobre la página blanca.

El Dr Lefebure hizo siendo muy joven la siguiente observación:

«Hasta los 12 años de edad, era un desastre y eso me hacía sufrir mucho moralmente. La cosa había llegado a tal extremo que a los once años el profesor quiso ponerme definitivamente de patitas en la calle, y allí me habría quedado sin la enérgica intervención de mi abuela. Ahora bien, después de las vacaciones de Semana Santa de mi duodécimo año, me convertí repentinamente en un buen alumno, y de una manera tan sorprendente que mis compañeros me llevaron a hombros en el patio. Más tarde, estuve siempre entre los mejores en ciencias.

¿Qué había pasado, pues, durante estas famosas vacaciones de Semana Santa? Nos habíamos mudado. Antes, vivía en un piso donde nunca entraba el sol. El nuevo, era maravillosamente soleado y tomé la costumbre de trabajar a menudo con el sol cayendo sobre el libro, aunque no faltaba quien aseguraba que eso me perjudicaría los ojos. Pues bien, no ocurrió nada de eso, al contrario, fue a partir de ese momento cuando me convertí en un buen alumno. Siempre he visto en eso un precedente de mis investigaciones en los fosfenos.»

Es de destacar que un texto se comprende y se recuerda mejor si está intensamente iluminado. Si es con una bombilla, cuidando de que esté en un reflector metálico profundo, para no recibir los rayos de luz directamente en los ojos. Si es con el sol, de tal manera que solamente el libro esté iluminado.

«En consecuencia, estuve siempre entre los mejores en ciencias, y fui uno de los primeros del P.C.N. (Física, Química, Ciencias naturales), en aquel entonces curso preparatorio de Medicina, aunque éramos más de cuatrocientos candidatos y yo era de los más jóvenes (17 años).»

No todo el mundo tiene la oportunidad de vivir en una región muy soleada, y para estimular la función fosfénica mientras se estudia, se puede utilizar la lámpara fosfénica del Dr Lefebure situándola bastante cerca de sí y un poco sobre el libro o el texto, de manera que no nos moleste la bombilla de la lámpara. Lo que nos interesa aquí, es aprovecharnos de la reflexión de la luz en las páginas y, en consecuencia, obtener constantemente fosfenos sin tener que preocuparse de ella. La lectura se hace a continuación con toda normalidad. La única diferencia es una excelente iluminación del texto. ¡Pero qué diferencia!

No obstante, cuidado, el hecho de vivir en una región soleada no nos volverá inevitablemente más inteligentes ni nos hará triunfar en los estudios. No se trata más que de una cuestión de contexto. HACER SOLAMENTE FOSFENOS NO DESARROLLA NADA, o casi nada. Es, categóricamente, la mezcla de los pensamientos con el fosfeno «mezcla fosfénica» lo que permite el desarrollo de la memoria y la atención. Está bien claro que, en una región soleada, se tiene más facilidad para hacer estas mezclas, incluso involuntariamente.

TIEMPO DE PRÁCTICA Y DURACIÓN DE LAS SESIONES

No hay límite al número de fosfenos que se puede hacer durante una sesión de trabajo. Muchos estudiantes practican durante varias horas seguidas sin el menor cansancio, a razón de una observación fija cada cinco, diez o quince minutos, según el estudio. Para un niño, bastará que haga todos los deberes y estudie las lecciones en presencia de fosfenos para que sus resultados escolares mejoren rápidamente.

Los estudiantes jóvenes y los adultos estudian a menudo varias horas sin interrupción a causa de la importancia de los programas. Les basta con asociar los fosfenos al estudio, lo que permite ganar tiempo y acumular una energía considerable en el pensamiento y en el sistema nervioso. Se harán, pues, sistemáticamente tantos fosfenos como sea posible durante el estudio.

La fosfenopedagogía no es solamente un método que permite hacer el trabajo más eficaz: es sobre todo una técnica que permite una verdadera expansión de la personalidad.

Esta es la razón por la que el Dr Lefebure distinguió dos ámbitos propios de aplicaciones: el estudio de las técnicas ritmofosfénicas por una parte, y el método pedagógico por otra, que desarrolló en su libro La «mezcla fosfénica» en Pedagogía, método por el cual recibió la Medalla de Plata del Salón de los Inventores en 1975, en Bruselas.

Mucho tiempo incomprendidas, las observaciones fijas de fuentes luminosas pasaban por un simple ritual cuyo sentido e importancia algunas tradiciones y prácticas terminaron por olvidar. Sin embargo, no se trata de utopía, ni siquiera de creencias que no son más que el último recurso para tranquilizarse. La experiencia iniciática empieza ahora, es decir, que forma parte de la vida. y la enriquece con nuevos medios posibilidades. No se trata ya de vanas esperanzas sino de un número considerable de repercusiones en la vida diaria. Y se puede comprobar por sí mismo si eso es lo que de verdad se quiere. El Dr Lefebure proporcionó los medios. ¡La mezcla fosfénica en pedagogía es ciertamente el más hermoso regalo que haya hecho a la humanidad! A ella le corresponde saber utilizarla…

Los antiguos decían a menudo: La luz es fuente de conocimiento.
En la actualidad, gracias a los trabajos del Dr Lefebure, comprendemos por qué.

Equivalente de la mezcla fosfénica: la mezcla acufénica

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