BALANCEOS

Sophie S.
Desde que hago fosfenos y balanceos durante media hora al día, he podido constatar un cambio en mi carácter. He conseguido cierta estabilidad del humor e incluso diría que una constancia en mis estados de ánimo. Soy mucho más resistente al estrés y me siento llena de energía durante todo el día.

Me acompaña una seguridad tranquila a la hora de tomar decisiones reflexivas sobre la conducta de mi existencia. Siento intelectualmente una mayor vivacidad mental.


Yannick
Después de un tiempo de práctica asidua de los balanceos (alrededor de 1 hora al día), puedo hacer los siguientes comentarios y observaciones:

- Los balanceos anteroposteriores tienen una intensa influencia sobre la psique y más especialmente en mi caso sobre la voluntad y la seguridad. En efecto, después de 3 meses de práctica asidua, ya he podido observar ciertos cambios significativos en mi comportamiento: hablar sin problemas ante una asamblea, mayor seguridad frente a personas del otro sexo, tareas efectuadas de buen grado…


Jean-Pierre F.
Técnica utilizada: sincronicé el ritmo de alternancia de mi alternofono (1 segundo por cada lado) con el péndulo de mi viejo reloj de pared. Después de hacer un fosfeno, miré fijamente el péndulo durante 1 minuto, después intenté verlo (con los ojos cerrados) en la mente e imaginar una cuerda de plata que se balanceaba al ritmo del Alternofono.

Resultado: por la noche, se desencadenó un movimiento pendular hacia las 5 de la mañana que me hizo vivir una experiencia muy curiosa desde todos los puntos de vista. En efecto, mi cuerpo astral se desplazaba alternativamente de forma rítmica y veía como unas nubes plateadas que se dibujaban a lo lejos.

Pensaba en mi fuero interno que me gustaría mucho encontrarme con mi guía espiritual y, ¡oh sorpresa!, un ser de aspecto femenino, hecho de velos evanescentes, me atravesó el «cuerpo astral» y sentí que me penetraba un amor benefactor, lo cual me hizo reaccionar y me despertó esta vez en mi cuerpo físico.

Mi agradecimiento a la Escuela del Dr Lefebure y a su continuador Daniel Stiennon.

Yo recordaba que en el curso, Francesc Celma nos había dicho: depresión y fosfenos son incompatibles recomendé al matrimonio que realizaran el curso, y mientras se organizaba alguno, que se compraran una lámpara fosfénica del Dr Lefebure e hicieran fosfenos, con el fin de que los mezclaran con algo, se me ocurrió música de Mozart. Así lo hicieron y todos los días durante una hora hacían fosfenos mientras escuchaban a Mozart, el resultado es que después de solo un mes ambos se han liberado de la depresión, y lo que es mas asombroso, la mujer ya no padece ningún tipo de dolor.

Recibir un cordial saludo.


Christophe C.
Hace ahora 3 semanas que practico todos los días, unos 20 minutos por la mañana y 20 minutos por la noche, el balanceo lateral asociado a fosfenos mientras escucho el CD de sincrofonía y repito el mantra ILLI.

Desde hace unos días, tengo una sensación de alegría intensa que se mantiene a lo largo del día, sin razón lógica, con la sensación de sentirme más ligero corporalmente. Durante el día, experimento cada vez más a menudo una sensación de tranquilidad interior, de armonía conmigo mismo (me acepto mejor tal como soy, con mis cualidades y mis debilidades). Practicando el Fosfenismo, pienso que he vuelto a conectar el sistema de autocuración del que la naturaleza me ha dotado.


Isabelle F.
Últimamente, he tenido una experiencia muy agradable. Por la noche, había hecho balanceos laterales, como usted me enseñó, balanceos que aprecio mucho y que practico antes de dormirme.

Al conciliar el sueño, escuché un sonido que iba de un oído a otro. Era como un soplo que me atravesaba la cabeza y sentía una vibración. Era una sensación muy agradable. Después me sentí aspirada en mi campo visual, con una sensación de velocidad y movimiento, cuando una forma de contornos luminosos se puso delante de mí. Diría que era un ángel que hacía movimientos con las manos, como para saludarme. Le di las gracias y, para ver lo que ocurría, le pedí que me mostrara países maravillosos. Entonces el ser luminoso se marchó volando y la oscuridad se abrió como la bruma para dar paso a un magnífico sol. Había rayos luminosos blancos muy suaves y burbujas rosas que salían de ellos en mi dirección; tuve una sensación de resplandor cuando me tocaron. A continuación, me di cuenta de que estaba en el mar, pero realmente con la sensación de que mi cuerpo se encontraba en aquel lugar. Golpeaba el agua con las manos y experimentaba todas las sensaciones del tacto. La bruma se cerró suavemente sobre la luz; volaba a ras del agua y veía el reflejo del sol en el agua.

Durante todo el día siguiente, sentí un bienestar total. Esto me hizo desaparecer muchos pensamientos negativos. A ratos, tenía la sensación de no sentir mi cuerpo, pero sabía que estaba ahí.

Bueno, espero no haber sido demasiado torpe para explicarme, porque es muy difícil describir y decir lo que se siente, sobre todo cuando es maravilloso.