Breve extracto del LIBRO DE ORO


1 - 2 - 3 cursos

Cursos de verano

Una temporada termina, y con ella los cursos de verano abiertos a todos, previa presentación de la Tarjeta Club. Este año han tenido lugar en España y los que habéis tenido la ocasión de participar habéis vuelto encantados.
A continuación, paso la palabra primero al profesor y luego a los participantes de las formaciones.

Daniel Stiennon

- - - - - - - - - - - - - -
Con respecto del curso de Naturo- Fosfenología, comprendo porqué he visto a todos los alumnos salir del curso con una percepción más nítida, con un activo de energía superior al que tenían cuando llegaron. Entre otras razones, porque han experimentado algo importante con una sensación dulce en el corazón.
Al igual que en mis otros cursos, la dinámica de este último se mantuvo durante una semana, pero esta vez, siendo un curso de Naturo-Fosfenología las energías de la naturaleza tienen la vida cosida con un hilo muy sutil…
Aprendieron mucho y en definitiva, esto es de lo que se trata: una experiencia individual.

Francesc CELMA Naturo-Fosfenólogo.



El viernes por la tarde nos dirigimos a Santa Bárbara (España) donde existe un punto de confluencia energética; una piedra ancestral con una grabado impresionante, su nombre era HARA. Y este fue el punto de partida del curso de Naturo-Fosfenología o chamanismo fosfénico.
Francesc (chamán auténtico) ejercía de guía en esta intensa aventura energética. El sábado por la mañana, empezamos con unos ejercicios de sincronización para que todo el grupo estuviese en armonía con la energía del lugar. Para poder trabajar todos juntos, teníamos que acumular un pensamiento rítmico unificado para fortalecer y amplificar nuestros ejercicios futuros.

En la antigua tumba de un druida, mostrando todos nuestros respetos, empezamos los balanceos de sincronización con el apoyo que nos daba la energía del lugar. Balanceos laterales, circulares y después, respiración triangular, todo ello unido al recitar de mantras armonizando y sincronizando poco a poco nuestras energías. En este mismo lugar, al acabar, realizamos un ejercicio de fosfovisión (ver sin mirar) para hacer aparecer poco a poco las energías sutiles de la naturaleza a nuestro alrededor. En esta experiencia, muchos de entre nosotros pudieron observar a «seres» de la naturaleza que nos espiaban.
Más tarde dejamos este lugar para dirigirnos por una pista a unos lugares impresionantes. Nos desplazamos a un lugar para hacer una visita a una encina gigante que la llamamos «Oscar». Esto nos permitió empezar el trabajo con el mundo vegetal.
Realizando ejercicios de balanceos sincronizando nuestra consciencia con su energía, atravesando alternativamente nuestro interior y el suyo con un punto de luz a un ritmo de dos segundos mientras recitábamos nuestro mantra.
¿Pero porqué hacíamos todo esto? ¿Para quién?. A medida que se desarrollaba el curso lo llegué a comprender. Principalmente el trabajo con ritmos con el reino vegetal facilita el acceso a la matriz etérica, sutil, espiritual.
Este trabajo ofrece un acceso rápido al mundo astral, de la mano del mundo vegetal.

Otro objetivo del curso era la búsqueda de Totems o «animales de poder personal» que nos ayudan en nuestra progresión espiritual.
Para ello, nos dirigimos a un lugar denominado Las Peñas del Masmut, Para ello, nos dirigimos a un lugar denominado: la piedra personal de poder.

Después de haber elegido el lugar adecuado, lo que no fue fácil debido a lo poderoso del lugar, organizamos unos grupos de trabajo y proyectamos la energía de tal forma que contábamos con la energía extra de la energía interna del Totem.

Había tanta energía que fui capaz de ver con total claridad de imagen la piedra de poder. Al principio me mostraba un poco escéptico pero durante el ejercicio vi claramente un mineral con aspecto y forma muy definidos y me quedé muy sorprendido cuando un miembro del grupo nos explicó su experiencia y …el mineral que describía era exactamente el que yo había visto.
grupo, el lugar y los ejercicios de sincronización, daban sus frutos.

Al día siguiente, empezamos a trabajar el elemento agua para buscar el Totem vegetal, el árbol de poder personal. Fue aquí cuando tuve una gran segunda experiencia.
Durante mi meditación, mientras mis compañeros proyectaban las energías sobre mi, el ambiente del agua y el ruido de su caída aumentaron mi sensibilidad. Tuve la visión de un gran árbol de luz que surgía de dentro de mi y sus ramas me abrazaban y me introducían en su interior para protegerme.
Esta imagen me proporcionó una inmensa emoción, provocándome lágrimas de gratitud y de amor por todo mi rostro.

El último elemento que trabajamos fue el fuego, en la búsqueda de nuestro Totem o animal de poder. Para ello, una vez más uno de nosotros recibía la energía del grupo, del entorno y de otros elementos presentes; y me fue en esta ocasión, más fácil sincronizarme y proyectar la energía.
Poco después, en ese mismo lugar, realizamos el balanceo de herradura, que en su práctica intensa en la naturaleza nos pone en contacto con energías denominadas “guía”. Este ejercicio fue seguido del de “ver sin mirar” y terminamos con otros de convergencia ocular.

Nos quedaba todavía una última experiencia: una meditación guiada, una proyección al centro de la tierra utilizando a Oscar (la encina), como nuestro vehículo. Esta experiencia sería mejor que la contase alguien más de mi grupo.
Para terminar el trabajo en la zona, dimos agradecimientos y mostramos nuestros respetos con el recitar de mantras.

CONCLUSIONES
Extraigo dos tipos de conclusiones: las personales y las pedagógicas. Dentro de las pedagógicas incluyo los sentimientos, los agradecimientos y el respeto. Recibes lo que das. El resto es trabajo, trabajo y más trabajo.
Balanceos, tensiones estáticas, proyección de la luz mental. Cuando se trabaja en grupo la energía se amplifica. Puede trabajarse también de forma individual pero hace falta acumular mucha energía y ritmo para reemplazar a la del grupo. El camino de la vía iniciática es siempre indirecto y sutil. Para ir hacia arriba, hay que saber ir hacia abajo, hacia atrás y saber tomar el impulso necesario.

La fuerza de la naturaleza nos permita trabajar todos los fenómenos: la luz, el sonido, el gusto, el olfato… La naturaleza es un vehículo formidable. Tengo que confesar que el principio me fue muy difícil conectar y entrar en armonía con la madre naturaleza. Intentándolo, me di cuenta de lo difícil que era. No era capaz de distinguir los lugares que tenían energía de los que no la tenían, excepto cuando me lo decía el profesor y notaba que mi sensibilidad aumentaba.

Dormimos y comimos poco, porqué no decirlo. Trabajamos mucho, pero a pesar de ello me hubiese quedado una semana más.
Para sacar una conclusión, es la acumulación de pensamientos rítmicos lo que te empuja a tener experiencias grandiosas.

El entorno, las personas, las energías…todo posee potencial, pero hace falta saber acumular el pensamiento rítmico, a modo de batería, que cargada al máximo, dará su máxima potencia. Funcionará mejor si los cables están en buen estado, los contactos correctos y se posee un buen sistema eléctrico.
Este curso ha sido para mi la base para proseguir con este tipo de formaciones. La naturaleza nos ama, si la amamos a ella nos abre sus brazos, nos coge de la mano y nos guía.

Por: Daniel Fermández


Después de realizar este curso en la Naturaleza, y algunos días de reflexión, puedo decir que estos días han sido ADMIRABLES, MÁGICOS, REVELADORES… además de la intensidad.
profundidad y la variedad de los trabajos efectuados. Los grupos funcionaron perfectamente con coordinación, sincronización y sinergia de todos y cada uno, dinamizando la conciencia de grupo.

En el entorno había una aura mágica y sagrada . Fuimos los huéspedes privilegiados de un enclave, con la atmosfera presente de druidas celtas, de los Templarios y de magos antiguos, en unos lugares que poseían un potencial energético y telúrico muy poderoso.

El primer sentimiento que predomina es el de GRATITUD, principalmente a Francesc por su esfuerzo soberano que ha conseguido dinamizar, implicar exponencialmente al grupo para destilar cada experiencia de cada ejercicio druida o chamánico. Nos ayudó a traspasar nuestras propias barreras y nos hizo sentir un profundo respeto a la naturaleza.
Agradecimientos a cada participante del grupo por su implicación y gran esfuerzo. Trascender esos límites con el trabajo de los ejercicios y la cualidad humana. Cómo no agradecer los enclaves dónde trabajamos, el bosque, la ermita, y a nuestro amigo Oscar, la encina, y los seres vivientes transmisores de energía potencial de nuestra madre Tierra.
Agradecemos a Constancio por habernos servido de guía y a Daniel por su trabajo de descubrir nuevos enclaves. Una mención especial para Ávila Granados, gran conocedor de los Celtas, de los Templarios y los Cátaros que nos orientó muy bien: con su personalidad y conocimientos encendió la chispa eléctrica del Matarranya y sus enclaves sagrados en mi corazón. Doy las gracias a todos por haber hecho este sueño una realidad.

Lección aprendida:
Lo primero es la humildad y el respeto por la naturaleza. Si cooperas con respecto y trabajando con la armonía con las técnicas adecuadas, se te abren las puertas del conocimiento y de la energía.
En segundo lugar, como se menciona, lo muestra Francesc, lo que no se da y no se comparte, se pierde. Por este motivo quiero comunicar mi experiencia en este segundo curso Montaña Mágica del Matarraña, las rocas de Masmut, muy cerca de Peñarroya de Tastavins, donde aprendí a ver con los ojos del espíritu. En un ejercicio conde era el sujeto pasivo receptor de las energías de mis compañeros, me proyectaron las energías con tensiones estáticas, debía encontrar mi piedra de poder.

Tomé la decisión de concentrar mi mente y encontrar un tipo de piedra preciosa: diamante, esmeralda, rubí, zafiro, y cuando dejé de buscar, todo mi ser comenzó a temblar con la energía, y a continuación apareció delante de mis narices un enorme cuarzo blanco. Os abrazo a todos desde el fondo de mi corazón.

Por: Pedro Marco


Terminamos esta maravillosa experiencia, en el MATARRAÑA (región de España) donde hemos realizado un curso de Naturo-Fosfenología bajo la dirección de Francesc CELMA. Intensivo, agradable, poderoso, íntimo, variado. No encontraría suficientes adjetivos para calificarlo.

Bueno, tengo tantos recuerdos que puedo olvidarme de lo principal. Es verdad. La primera cosa que Francesc nos dijo en el curso fue: «Para trabajar con los elementos de la naturaleza hay que ser muy RESPETUOSO, y para ello hay que pedir siempre permiso para comenzar los trabajos y agradecer cuando terminamos: debemos respetar el lugar y a los seres que lo habitan pues recibimos este permiso para trabajar con ellos.»
«Para ello, hay que trabajar con las emociones, sentimientos con todo nuestro corazón. Sólo el trabajo con nuestro corazón nos ayudará a progresar: Amor, Respeto y Humildad.»

Recibid mi gratitud desde lo más profundo de mi corazón. A todos los participantes de este curso, que nos han ayudado energéticamente, a las energías que nos visitaron, ya que nos dejaron practicar, sentir y vivir, un agradecimiento a todos. Especialmente a quien me ha permitido ver mi pensamiento durante el ejercicio, pues la experiencia me ha impactado.
Gracias a Francesc por sus esfuerzos y a Pedro por proporcionarnos los lugares. Espero y deseo que esto continúe, que pueda repetirse.

Autor: Aiki (en el forum)


Me gustaría compartir con vosotros el curso de Naturo-Fosfenología que hemos realizado en la zona del MATARRAÑA. Si debo definir el curso en pocas palabras diría que ha sido un curso de regeneración. Una gran regeneración donde el contacto con los elementos y los Totem nos han proporcionado tanta cantidad de energía que nos han provocado numerosas experiencias significativas a cada uno de nosotros. Os explicaré la mía apoyándome en la máxima de Francesc que reza: «lo que no se da o no se comparte, se pierde.»

Comenzaré agradeciendo a la madre Tierra, el sol, la luna y las estrellas que nos muestran el camino. A Francesc por su esfuerzo, su amor y su trabajo impecable. A los compañeros por su gran interés y esfuerzo en transmitir la energía necesaria para facilitar la experiencia interna.

El segundo día, fuimos a la búsqueda de un árbol de poder. En día anterior habíamos trabajado la energía masculina sobre una plataforma rocosa que fue utilizada como observatorio astronómico en tiempos antiguos y con la energía femenina en un alineamiento megalítico. Trabajamos para poder percibir la matriz etérica con el enlace de una árbol enorme y poderoso.
Trabajamos también con la fuerza impresionante de un lugar rocoso denominado «Les Roques de Masmut» y para terminar trabajamos dentro de una ermita, todo un privilegio.

Con todo el trabajo acumulado del día anterior, me dispuse a prestar la máxima atención para encontrar mi árbol Totem. Me acerqué a una roca al lado del río. En la otra orilla había otro grupo dispuesto a trabajar. Francesc nos dijo de concentrarnos en nuestro plexo solar. Desde que empezamos el ejercicio, se me apareció una galaxia circular, signo del chakra de ese lugar; enseguida vi a un árbol de poder grandioso.

Sentí que el árbol estaba enraizado dentro de mi y sutilmente me sentí engullido al centro de la Tierra. Lo más curioso, era que en ese lugar, me movía como dentro e un entorno gelatinoso. Después vino una imagen a mi derecha, que reconocí como un guía. Se me apareció con una capucha disimulando su cara. Poco a poco se sacó la capucha y vi una máscara negra, como africana, de forma alargada.
Después me mostró mi corazón fuerte, robusto y energetizado de un color rojo lleno de vida.
…Después me vi dentro de una gruta profunda donde había otras personas, y donde Francesc me designó una piedra de poder.

La imágenes continuaron. Súbitamente vi a mi cuerpo lleno de serpientes que salían de mis ojos, mis narices, mis orejas y se enrollaban en mis brazos. Comprendo ahora que podía ser un signo de regeneración celular. De repente una gran serpiente subió por mi columna vertebral y salió por la cabeza. Una vez fuera se abrió como una flor y vi salir de mi cuerpo una luz intensa, y casi a una distancia de dos metros de mi cabeza había un cuerpo muy luminoso. Fue increíblemente maravilloso.

Poco después, apareció un túnel de luz a lo largo de mi columna vertebral y rápidamente salí de mi cuerpo, despegado de golpe, proyectado de golpe, justo hacia el otro lado del río donde había el otro grupo; abajo me reencontré con los otros participantes.

Fue a partir de aquí cuando comencé a ver la matriz etérica, una especia de entramado para así decirlo. La imagen me viene a la cabeza es semejante al primer film de Matrix.
Después apareció en mi plexo solar la figura de un cáliz donde brotaba agua con mucha abundancia, y en ese momento Francesc dijo: «Fin de la experiencia» y salió un último chorro a gran altura.
Todo esto fue lo que viví en este curso con Francesc CELMA auténtico chamán, y espero llevarlo en mi corazón por mucho tiempo.

Por: Sito (en el forum)


Estuve en el curso del Matarraña y salí entusiasmado con la experiencia.
El lugar me pareció remarcable y muy adecuado para este tipo de trabajo, sitios únicos son una energía impresionante y dulce a la vez. También quiero añadir quela energía de trabajo del grupo la calificaría con laos mismos adjetivos, impresionante y dulce. Jamás había trabajado tan bien en un curso de chamanismo.
Para ser justo tengo que decir que mi estado energético estaba en mi cima, y mi entrenamiento superior, lo que me permitió trabajar con cierta ventaja.
La dinámica de trabajo fue intensa y productiva. La generosidad de Francesc, la predisposición al entendimiento del grupo, el aporte de las personas y la calidad energética del lugar estaban presentes por alguna razón.

Los sonidos (la música del bosque) y los olores del lugar eran simplemente excepcionales, con una multitud de agradables matices que favorecían nuestra actividad (timo, romero, manzanilla, etc., etc., el ruido del viento y el canto de los pájaros durante los ejercicios, el sonido de pequeños riachuelos, el sonido de la nada…)

Las experiencias y la comprensión del trabajo me parecieron coherentes, equilibrados y suficientemente estructurados para sentirme capaz por mi mismo de poder continuar trabajando sin depender del profesor que deba explicarme en cada instante lo que debo hacer. Por todo ello un enorme agradecimiento a Francesc.
participaron en el curso y especialmente a los que trabajaron en su preparación.

Por: Victor Carral.


Crónica del curso de Naturo-Fosfenología.
Fascinante. Fuimos a las «grutas de Cristal», experiencia impresionante que nos proporcionó fuerza y vitalidad.
Ejercicio: sobre la roca, observación del aura del paisaje.
Experiencia: Regresión espontánea, más de 50 hormigas subiéndome por los pies. Imágenes donde me veía siendo niño de apenas 10 años. en una ceremonia de iniciación en el bosque. El cuerpo cubierto de miel y de insectos. No fui capaz de pasar la prueba. Puede ser que esto explique que incluso en mi presente, cuando voy al campo, los animales e insectos me dan miedo…

Descenso a la tumba de un druida y el ejercicio era: en una hendidura de la roca: vi aparecer y desaparecer los sedimentos de la roca con la fusión de mi conciencia con el lugar.
Me trasladé al interior de las rocas, sentí el agua dentro de mi, y cuando me di cuenta, pude observar el planeta, luego el espacio, hasta que volví…

Ejercicio de proyección del ombligo. Teníamos que entrar en la encina, descender hasta las raíces y remontarnos a las ramas.
Entrando en el tronco, se apareció un diablillo con un sombrero hecho con una bellota, las partes visibles de su cara y manos eran pálidos y luminosos. Vestía de verde con algo de marrón rojizo, me acompañó hasta las raíces y luego a la cima del árbol. Arriba, vi a pequeñas hadas, de orejas puntiagudas, color pardo del verde al marrón y a otros seres que se movían por la corteza.
Entre las raíces apareció un enano y un poco más lejos una familia completa que me observó y analizó. Su piel era un poco grosera, parecida a la corteza del árbol. Desde allí vi a la tierra y al agua transformarse para nutrir al árbol. Entonces comprendí el significado de la riqueza.
Fue muy duro volver de nuevo al mundo real.
Eterno agradecimiento al grupo con quien compartí el bienestar, la jovialidad, las anécdotas, los alimentos, el agua, la energía.
Y a Francesc que nos ofreció un curso magnífico y nos dio muchísimo.

Por: Mara Eslellés.


Ha sido maravilloso compartir este curso de Naturo-Fosfenología con vosotros. Además de los ejercicios, hemos podido ver las puestas de sol unos segundos antes de su desaparición. En una ocasión, después de haberse puesto totalmente en el horizonte, se manifestó otra vez brillante para brindarme la ocasión de verlo una vez más antes de ocultarse definitivamente. Tuve la sensación que en lo más profundo de mi ser todo es posible, y que tenía el poder de hacerlo brillar intensamente (co-fosfeno solar) todavía por más tiempo.

Me uní a él, de tal forma que sentí la magia de la plenitud, del bienestar, fue maravilloso.
Cuando estábamos en la gruta, recibí la energía de todo el grupo, fue una sorpresa. Fue como si comprendiera el sentido de mi vida en la tierra.
Me abandoné con el ejercicio, tuve un gran silencio interior. Después del fosfeno, conecté con una energía blanca, amarilla y ocre. Allí donde no había nada más que vacío experimenté la paz y la serenidad, fue algo mágico.

Desde que nos pusimos cerca del árbol, quedé como aturdida. Jamás había visto esta especie de árbol, su diámetro era de entre 1,5 m. y 2 m. Al cabo de un momento, se estableció la comunicación entre el árbol y nosotros, y comenzó súbitamente a ofrecernos sus energías.
Fue algo maravilloso ya que todo el grupo estaba en un estado de conciencia especial.
La pedí que me hiciese un signo, y como si fuese un regalo, cayó una hoja sobre mi.

Cuando terminamos el ejercicio me di cuenta que mi alma (conciencia) entró en el tronco con mucha facilidad; después de los ejercicios de mantras y de balanceos, quedé muy tranquila, satisfecha y muy agradablemente sorprendida.

En la ermita, fue realmente fuerte, se me puso la piel de gallina. Un instante más tarde recuperé la paz y la serenidad. Había tal convergencia de fuerzas que parecía un volcán. Una vez acabó el ejercicio, sentí alegría, la paz y el bien estar.

La experiencia con el agua fue formidable. Creo que con las indicaciones de Francesc, todo parece simple y mágico. Tuve la impresión que mientras contemplaba el agua, escuchando su chapoteo, asociado a los ejercicios fosfénicos sentí una profunda calma, como jamás había experimentando incluso en las más profundas de mis relajaciones.

Una vez se acabaron lo ejercicios una gran energía se instaló en mi, encontré a mi animal de poder. No tengo ninguna duda de ello y estoy segura que me ayudará en los momentos difíciles.

Me quedé inmóvil durante un momento, sin poder mover ni brazos ni piernas, estaba totalmente paralizada llena de paz y de luz. Fue una sensación fuerte y gratificante. Después de este fenomenal fin de semana, continúo mi vida cotidiana con mucha más vitalidad. Me siento ligera, afortunada y contenta. Quisiera agradecer a todos vuestra participación, y en particular a Francesc, por haberme permitido tener esta experiencia gracias y más gracias.

Por: Charo López.


Lo más importante, para mi, fue la meditación en la gruta, donde percibí que nuestro cuerpo etérico puede crecer con el de la Tierra, en una influencia mutua y recíproca.
No puedo olvidarme de Oscar (nombre otorgado a un árbol). Tengo una especial admiración por los árboles. Dan todo a cambio de nada. Energía, paz, sabiduría, serenidad. Me gustó la meditación de Francesc , concentrando todos nuestros centros en Oscar. ¡Un excelente profesor!
Agradezco a Francesc, dani, Alfons y Meki por la organización del curso. Nada que ver con los retiros de meditación…Aquí se trabaja muy duro, siguiendo las técnicas fosfénicas, y obteniendo resultados. De forma práctica podríamos decir que durante los tres días, cargamos rápidamente nuestras “baterías”, más que en un mes entero de vacaciones. Aquí no hay ideologías sectarias, ni nada de ese estilo. Quisiera dar mis agradecimientos a todos los participantes del curso. Todos me habéis dado auténticas perlas de sabiduría.
En cuanto a mi mujer, ha sufrido una transformación total. Veo un brillo en sus ojos, proveniente de su fuerza interior. Está entusiasmada. Para ella y para mi ha sido un antes y un después.

Por: Gisleno


Cual no fue mi sorpresa al estar tumbado en dirección al río, y tener una experiencia maravillosa: vi la matriz etérica, la conexión existente entre todas las cosas. Percibí como un cuerpo denso de color blanquecino salía de la parte superior de mi cabeza y se deslizaba hacia al río.
se formó en seguida un «espacio» en forma de ojo que poco a poco fue haciéndose más grande. Dando un paso «hacia el otro lado» vi a un mundo admirable donde la naturaleza no aparecía como una red cuadrada en blanco y negro, sino como una eclosión de colores. No fue una visión detallada sino en perspectiva como si estuviese por encima de una montaña, a vista de pájaro todo bañado de una belleza impresionante y coloreada.
La experiencia continuó, concentré la atención hacia el plexo solar donde apareció una enorme piedra de cuarzo. La piedra poseía una luminosidad interior propia. Sentí una gran sensación de poder. La fuerza del elemento agua se manifestó en el plexo en forma de remolinos, como un sumidero.
También sentí la pulsación de la Tierra entrando en resonancia con mi cuerpo.
El trabajo de búsqueda de mi árbol de poder me permitió obtener una manifestación de la fuerza de la naturaleza. Ha sido un paso más en el camino de la luz de la vida a través de los ritmos fosfénicos.

Por: Alfons


Siendo niño, una vez acompañé a mi padre a pescar. Me gustaba observar el reflejo de la luz en al agua, después me estiraba en la hierba y buscaba figuras entre las nubes. Mi imaginación no tenía límites, siempre soñaba y la belleza lo invadía todo. Era creativo, y en mi cabeza tenía todo lo que en la vida me faltaba ( o al menos eso era lo que yo creía), Bailaba, cantaba, realizaba grandes espectáculos. Hacía coreografías increíbles con vestuarios de muchos colores. No crecí de la misma forma que mis compañeros de la escuela…
De adulta, volví a ver de nuevo bailar las luces delante de mis ojos. Brillaban por todas partes y un día, observando el Sol, me habló. Formó delante de mí un mandala grandioso tan grande que era inimaginable para el espíritu humano: todo era forma, luz y color, multitud de planos superpuestos unos a otros. Luego sucedió algo y salí de mi cuerpo. Me integré en todo lo que me rodeaba, fue una experiencia fantástica. Sabía que no era un sueño, que no lo había imaginado, que era una experiencia real, que había otra forma de mirar, otra realidad.
Quise comprender y un día leí que un médico francés había hechos unas investigaciones sobre los fenómenos experimentados por las personas, y encontró que todos tenían una cosa en común: «la Luz, el Sol». Creó una técnica, el «Fosfenism».
Así fue como conocí a Francesc Celma, y su curso fue para mi una revelación que me permitió comprender.
Gracias a todos por haberme permitido integrarme a vuestro espacio. Ha sido maravilloso.
Francesc por tu trabajo, tu implicación y paciencia.

Por: Pilar


La cohesión del grupo ha sido admirable. Todos me habéis enseñado alguna cosa y quiero expresaros mi gratitud.
No es fácil asimilar la realidad de las experiencias vividas y los estados de conciencia que obteníamos realizando los ejercicios de fosfenismo, pero «alucino» al ver la manera en que el Universo no ofrece energía cuando llevamos la armonía y el ritmo dentro de nosotros.
En la gruta, la Tierra me ha mostrado su poderío, la apertura del universo por sus cuatro costados…

Por: Josefina


Era la primera vez que asistía a un curso de fosfenismo en la naturaleza. Es lo mejor que me ha pasado desde hace mucho tiempo. Ha sido una experiencia extraordinaria, única, sin ningún parangón.
Hemos estado en el Matarraña y lo que allí aconteció ha sido muy diferente a lo que nos hubiese ocurrido en una sala de conferencias. La Naturaleza era la protagonista, ella nos acogió, nos ha permitido aprovecharnos de ella y nos ha ofrecido lo mejor de su repertorio: un clima sereno, una atmósfera dulce, los árboles, los pájaros, las mariposas la luna casi llena que compartía el cielo con el Sol, excepto cuando descendimos a la gruta.
Tardamos más tiempo en descender que en subir. Nos parábamos cada 3 pasos para observar el paisaje, y nos decíamos unos a los otros: «mira la luna», «mira la luz», «mira las mariposas», etc.
Desde nuestra llegada, la belleza del Matarranya me hizo pensar que hay que albergar otra intención cuando nos acercamos a la naturaleza, y con otra atención.
¿Qué deciros de la gruta?. En nuestro viaje, nos paramos en la gruta de «cristal». Era admirable. Su humedad, la oscuridad absoluta, nos permitió tener ciertas sensaciones desconocidas hasta ese momento: nuestra Voz, nuestro camino en la Vida. No se si ese lugar nos dio o quitó…

No tengo oído musical y mi voz es banal. Poco a poco, de mi garganta surgió un OM que me permitió cantar sin parar y estar a la altura del grupo.
Después de salir de la gruta, en el transcurso de toda la jornada tuve la impresión y después la certeza que me estaba apropiando de una piedra de poder, parecida a un diamante auténtico dotado de una dulce luz azulada que se elevaba de forma helicoidal. Tuve la sensación que la madre Tierra. Estaba dentro de mi, después de haberla visto en su interior, formada por una red de millones de raíces de árboles.
Cuando estaba tumbado, una corriente de energía y un rayo de luz salieron del lugar para llegar a mi posición. Se mantuvo unos instantes. Pude ver claramente, tan claramente como a las raíces y a las piedras. Me sentí extremadamente feliz de haber compartido estos días inolvidables con todos vosotros. Un enorme agradecimiento a Francesc por la calidad del curso.

Por: Amparo


«La Coveta de l'Aigua» es una gruta que se halla ubicada en una montaña conocida comúnmente como «Mas de Pau», en el pueblo de Fuentespalda. Se encuentra a una altitud de unos 800 m. Y tiene una profundidad de unos 100 m. El recorrido interior alcanza los 700 m conteniendo diferentes huecos o salas.
Dentro de la gruta hay una temperatura que ronda los 10ºC y una humedad cercana al 90%. En este lugar admirable y poderoso, efectuamos nuestras prácticas de fosfenismo. Nos abrigamos para el frescor de la cueva, ya que al exterior la temperatura superaba los 30ºC.

Hicimos los ejercicios de fosfenismo. Se trataba de proyectar los ritmos fosfénicos hacia el plexo solar de una persona pasiva, en un entorno absolutamente oscuro.
El grupo recitaba «OM» y cada uno de los miembros del grupo ejecutaba diferentes balanceos. Durante las 4 horas que duraron los ejercicios, la fuerza de la Tierra se manifestaba gradualmente en mi en la zona del perineo, en el plexo solar y el plexo cardíaco. La acumulación de ritmos y la fuerza del lugar me aportaron una fuerza inusual. La entonación del mantra parecía salir de las entrañas de la gruta y de mi cuerpo.
A medida que avanzaba el ejercicio aumentaba mi poder personal. Era como si hubiese una correspondencia entre la gruta y nosotros , una relación estrecha entre la Tierra y nuestro propio cuerpo.
Como si existiese una relación entre la cavidad de la gruta y la energía enrollada de nuestra kundalini. Por la tarde de ese mismo día. Después de las prácticas que hicimos, sentí como una especie de fluido denso y blanquecino que salía de la punta de mi cabeza y se dirigía al río. Lo sentía salir de mi cabeza como el doble de mi cuerpo, lleno de luz .

Por la noche de ese mismo día, después de la salida de la luna llena, siempre dentro del curso de formación continua en la ermita de San Pedro, mi cuerpo empezó a balancearse espontáneamente en movimientos que parecían una danza de amor. Me sentía bien, el cuerpo se me movía con un movimiento sinusoidal ascendente desde la base de la columna hasta la cabeza. Interiormente sentía un movimiento en espiral. Al cabo de algunos minutos sentí una enorme cantidad de energía salir por arriba de mi cráneo…
Después de algunos minutos apareció un punto de luz intensa cara a mi que parecía mostrarme su poderío… Al mismo tiempo que estaba delante de mí, también lo sentía interiormente. Mi cuerpo se movía a ciegas, con la sensación de poder ver dentro de la oscuridad. No con mis ojos físicos sino con la energía que estaba dentro de mi. Al mismo tiempo me desplazaba emitiendo un sonido , como si quisiera mostrar su poder y fuerza.

La sesión terminó y me quedé muy sorprendido pues tenía un sentimiento que me es imposible describir con palabras…
Alguna cosa cambió en mi. Existen pruebas físicas: me siento más fuerte y curiosamente más flexible. Creo que desbloqueé muchas cosas y el cuerpo me ha adquirido otra movilidad. Creo que esta energía me ha desbloqueado cosas muy profundas grabadas en mi cuerpo.

Por: Alfonso



Empecé a proyectar OM realmente fuerte cuando vi iluminarse la pared de la gruta. El resto del grupo me siguió, tanto en el ritmo como en el sonido. Me sentía eufórico. Y mi sorpresa fue cuando al terminar el ejercicio mis piernas temblaban al ritmo de 1/6 parte de segundo. Fue entonces cuando subió la kundalini.
De esta lección saco una conclusión: si una persona se deja influenciar por el ritmo (pensamientos, ideas…) de los otros, pierde su propia fuerza y se comporta como el resto del grupo.
Un persona puede restablecer su propio ritmo y su propia vibración para ser un ser individual y completo. Los que se encuentran en un entorno determinado están sujetos al ritmo del entorno. Y para mi, este ejerce implicaciones en la vida.
Francesc llamó a este ejercicio de «sincronización de personalidades implosivas». Cualquier persona puede acelerar su propio ritmo y vibración hasta convertirse en una personalidad explosiva. ¿Es esto mejor? .Para mi si, puesto que se termina la dependencia con los demás., se termina de soportar bajas vibraciones para dirigirse a lo alto (puede parecer un poco abstracto pero quine quiera comprenderlo lo hará) .
Francesc dijo: es necesario crearse una estructura mental fuerte para poder trabajar y que nada nos afecte y nos impida progresar. Ahí está el secreto: alta vibración y conexión con nuestra madre tierra. Conectar nuestro ombligo con la tierra y nuestra alma al cielo.El
ser humano es vulnerable: algunas palabras lo desequilibran, un solo gesto puede provocar la cólera, una mirada puede generar desconfianza. Todo puede desestabilizarse. Pero esto no sucede con quien tienen una base fuerte y una vibración alta. Es mágico ver la energía de los árboles, de las formas, do los sonidos y colores. Estoy encantado. Es sorprendente ver la cara de los participantes después de las experiencias, y su transformación.

Por: Dani


Justo después de haber comenzado con los balanceos verticales, siento la presencia de seres que se desplazan, como el metro en las horas punta a la salida de un partido de fútbol. Fue una enorme sensación. Después, percibí más seres de color verduzco y me sentí mucho más poderoso en todos los ejercicios efectuados.

En el ejercicio de «ver sin mirar» percibí la matriz etérica de la naturaleza. Todo el bosque se mostraba como una unidad, y al mismo tiempo un ser se dejó ver y luego se escondió detrás de un árbol balanceándose al ritmo de la naturaleza.

- Animal de poder: estando como sujeto activo, pude ver en varias ocasiones el triskel, símbolos matemáticos inversos y muchos tipos de cruces. Después invoqué a mi animal de poder y apareció de nuevo.
- Ejercicio de la piedra de poder: siendo sujeto pasivo pude ver alguna cosa pero que no sabría decir con precisión. Era como un trocito de carbón o turmalina, y a su lado unos cristales azulados en forma de lágrima. Luego pude percibir una columna de luz y un torbellino muy fino azulado que me salía del ombligo. Aparecieron muchas luces y me dije: «¿que está haciendo Francesc con la linterna?». En la luz percibí una hada. Sus alas, su carita dorada, era magnífica. Era plenamente consciente de lo que veía.

Por la tarde practicamos una meditación con el elemente agua. Mi experiencia de subida de kundalini fue muy reveladora. Dos meses después sigo trabajando de forma continua (casi diariamente) con el giroscopio virtual, lo que me ha servido para verificar que con este aparato es relativamente fácil obtener resultados (si se trabaja de forma continua y asidua).
La subida de kundalini sucede de golpe, en unos segundos. Gracias a todos por ofrecerme esta oportunidad. Daniel Stiennon nos dijo que «la lógica kármica indica que quienes controlan sus impulsos sexuales progresan más rápidamente. Pero todo es un poco relativo». Creo que mi caso es así: si controlo al 100% mis impulsos durante unos dos meses y medio de entrenamiento con el giroscopio, el resultado es mucho mejor.
Mi conclusión en esta formación continua es que la koundalini está muy ligada al físico, al igual que el pensamiento rítmico puro. Muchas gracias al Dr Lefebure, quien debiera haber obtenido un premio Nobel.

Las sensaciones durante el curso fueron extraordinarias. Gracias a Francesc por poner la simiente del fosfenismo en España para que no sea únicamente Francia la única protagonista del milagro de la luz y el ritmo.

Por: Edu


¿Cómo domesticar al espíritu? Se han impreso miles de tratados filosóficos revelando experiencias místicas vividas o imaginarias. Pensamientos plasmados sobre papel con la intención de responder a la gran pregunta. Por mi parte ya encontré la respuesta: practicando el fosfenismo.
La memoria primitiva de nuestra esencia humana me ha llevado a la búsqueda de lo extraordinario. Siempre he deseado comprender lo substancial del ser humano y su vínculo con la naturaleza. Comprender el porqué de su fascinación y su belleza. En un impulso, decidí, sin crearme ninguna expectativa previa, participar en el curso de Naturo-Fosfenología que ofrecía Fosfenismo, en el corazón del Matarraña (región de España). Seguí una llamada interna, y la experiencia personal vivida entra en mi Universo todos los días, acompañado por el amor incondicional y extraordinario hacia la vida. Se que así será para siempre.

Desde que atraviesas sus fronteras, la región del Matarraña te invita a refugiarte entre sus brazos verdes y densos. Un paisaje sorprendente te envuelve en un bienestar que te propone abandonarte totalmente a los sentidos, El lugar que nos acogió nos permitió vibrar al unísono con este enclave de poderosa y efervescente energía ancestral; océano de paz que te invita a no hacer nada, sólo a contemplar y a fusionarte con la magia, la belleza y los secretos, para que poco a poco las sensaciones y los aromas, viento y humedad, domestiquen al espíritu. Comprender el milagro de la vida.

Las ruinas de las ermitas surgidas por todas partes, en medio de un silencio sepulcral, develan y murmuran secretos olvidados y gloriosos; te invitan a buscarlos con los ojos del alma, para apreciar las energías atrapadas en las rocas de un pasado en fusión. Esto parece difícil de descubrir en cuatro días y unificarte con los cuatro elementos primordiales de la vida; pero yendo de la mano de Francesc, lo conseguimos. Descubrí la dulce caricia del aire en mi boca. Volé con las alas de los ritmos de mi corazón hacia el infinito. Dancé con el fuego salvaje y me abrasé en las llamas de los ritmos espirales de la vida. Saboreé las humedades de la profundidad de la tierra en cadencia con el tambor del Universo. Se abrió ante mi el gemido gutural del espectáculo de la vida.

El encanto se acabó con una inmensa explosión de chispas de luz dentro de mi cabeza. Era a la vez la protagonista y la espectadora de mi propio éxtasis, la subida de la energía Kundalini.
Experiencia poderosa que me llenaba de joya día tras día, que alimentaba mi amor, mi vida y mi corazón de sonrisas. Me permitió percibir en un efímero instante lo que se disimula detrás de los ojos…

El profesor nos mostró el camino. La naturaleza nos abrió sus brazos. Nos permitió tocar el fuego, la tierra, el aire y el agua con nuestra propia esencia, poderosa, frágil y verdadera: Amor.
Ahora depende de nosotros proteger, cultivar y evaluar lo que hemos sido capaces de descubrir y domesticar los cabllos salvajes del espíritu.

Por: Adriana S.


El primer día tuve la experiencia de ver un monje que sostenía un pequeño frasco con la mano derecha. Vertió el líquido sobre el altar mientras se desplazaba a su alrededor. Era de noche y había una luna llena espléndida. No sabía si hacía una especie de invocación o ceremonia ritual.
Al segundo día vi una especie de ninfa de la naturaleza, no se si era la protectora del lugar, que intentaba esconderse entre los árboles y de vez en cuando sacaba la cabeza.
Por la tarde, en la gruta de la Magdalena, se me apareció una visión de cinco animales; un perro lobo, un lobo estepario, un oso, un leopardo y un tiburón. También vi la imagen de un chamán con la cara pintada de azul y blanco, que se desplazaba como un animal. Oí unas voces, pero no distinguí lo que decían. Sentía que me invadía muchísima energía.
Al día siguiente, durante unos ejercicios vi a un ser de luz… También reconocí a mi árbol de poder que era un abeto, me abracé a él y me hizo sentir su «inmovilidad».
En la ermita de San Pedro, me di cuenta que había una energía impresionante. Sentí un movimiento en espiral alrededor de mi ombligo, el doceavo chakra. Posteriormente, me di cuenta que mi cuarte chakra giraba a mucha velocidad. Fantástica sensación. Gracias a todos.

Por: Alberto


Con los ejercicios ritmo-fosfénicos, mi corazón vibró al ritmo del sol. Sentí al sol pulsar y mi corazón en total armonía con él. Había una sincronización perfecta, fue muy gratificante. Al acabar la práctica me sentí muy feliz y satisfecha.
El sábado a primera hora, fuimos a trabajar en las ruinas de un antiguo convento. Practicamos los balanceos mientras recitábamos el mantra OM. Vi el aura de los árboles y las energías que unían a los árboles unos con otros. Parecía como un velo denso entrelazado como por líneas de energía. Es sorprendente descubrir cómo se percibe el mundo cuando se tienen un estado alterado de consciencia. Los árboles tenían un color raro, mucho más vivo. Después de cada ejercicio todo se percibía con una mayor vitalidad, fuerza y belleza.
Por la tarde fuimos a la gruta. Trabajamos las tensiones estáticas. Me entregué totalmente a la práctica. Me sentí repleto de energía tenía mucha lucidez y fuerza que enviaba a mis compañeros. Había momentos en los que experimentamos tanta energía que al acabar el ejercicio me encontraba en momentos cercanos al éxtasis. Todo era admirable y fantástico. No tengo necesidad de buscar otra práctica que no sea ésta.

Domingo, a la gruta del agua, el grupo experimentó una especie de interconexión. Justo después de empezar a trabajar, sin que ninguna persona lo pidiese, repetimos el mantra e inmediatamente no salió de forma espontánea de lo más profundo de nuestro ser.

Hubo unos momentos muy especiales: sentía una paz profunda. Mi cuerpo estaba totalmente inerte y conectado con la tierra. Sentía la Fuerza de todo el grupo, tan gratificante que me vinieron ganas de llorar, de reír, de estar profundamente agradecido al universo, a la tierra. Viví una comunión perfecta. Gracias desde lo más profundo de mi ser a Francesc y gracias a todos.

Par: Charo


Yo no quisiera entrar en detalles porque las experiencias fueron muy personales. Están en consonancia con el camino de cada uno. En conjunto, la experiencia ha sido muy positiva, intensa y enriquecedora. Los lugares de prácticas han sido muy bien seleccionados y preparados. Tuvimos el lujo de poseer las llaves de grutas y ermitas y disponer de ellas todo el tiempo que precisamos.
En cuanto a los ejercicios, la primera sesión fue tranquila, cargando nuestras pilas, y sincronizando nuestros campos energéticos. La matriz etérica pudo ser vista con claridad. La búsqueda del animal de poder fue todo un éxito un águila imperial me acompaña desde entonces. Se fusionó conmigo en una ermita de montaña y desplegamos nuestras alas. Esto no es nada.
La piedra de poder: un cuarzo ahumado admirable se presentó delante de mis ojos y pude «ver» a través… La gruta estaba llena de energía.
$La sesión de ermita/kundalini fue muy intensa.
Especiales gracias para Francesc.

Por: Raúl


Las experiencias que provocan los ejercicios de fosfenismo no dependen de las predisposiciones personales, de situaciones concretas o de estados psicológicos o emocionales sutiles o específicos; simplemente, si se realizan los ejercicios de la manera descrita , se produce un resultado. Esto es lo que es increíble.
Hace falta aceptar dejarse ir y apartar nuestro lado racional.

Reconozco que es un poco complicado, a veces, ocuparse únicamente del pensamiento rítmico, ya sea por pura fatiga física o por distracción. Ayuda mucho estar rodeado de gentes dispares (cada uno con sus historias, su inteligencia y su encanto) permitiendo una convivencia enriquecedora.

Una mañana soleada, acompañada de una brisa ligera en el Santuario de la Virgen de Gracia nos permitió realizar unos ejercicios de sincronización de acufenos. Escuchamos el aire, los sonidos del entorno, con balanceos verticales o laterales. Allí nos unimos con la Naturaleza; densificamos el ritmo de nuestro pensamiento para transferirlo a la globalidad: «ver sin mirar». Mezclar un punto de luz con nuestro pensamiento. Aparentemente un ejercicio simple pero que requiere una concentración y una práctica intensas para conseguirlo. Por la tarde, buscamos nuestro animal de poder, con el ejercicio de tensiones estáticas, concentrándonos en el plexo solar de la persona sujeto pasivo, y ayudados por el elemento fuego (hay que evocar al fuego en el Plexo Solar).

Fui testigo de experiencias espectaculares de algunos compañeros de grupo, con la subida de energía de la famosa Kundalini, con identificación del animal de poder, por ejemplo: un oso, un delfín; mencionar un colega que tuvo una regresión a la época de sus ancestros… Santa Magdalena es un lugar venerable, que nos ha trasferido a un mundo mágico bajo el efecto de mantras y de armónicos.

Al día siguiente, hicimos ejercicios para encontrar la «piedra de luz». La gruta donde practicamos era impresionante por su profundidad, el silencio y el agua pura y cristalina. Nos colocamos al fondo de la gruta y yo fui el receptor pasivo del grpo. Percibí una corriente sinusoidal de luz azul que nacía de mi zona sagrada y subía por mi columna vertebral.
Vi mi piedra de poder, con una sensación de tocarla físicamente…

El último día, después de una noche con mucha carga emocional debido a las experiencias vividas, salimos para encontrarnos con Oscar. Es una encina muy vieja, de porte enorme, poderosa energéticamente. En contacto físico con la encina, nuestro ombligo se transformó en un torbellino, donde la convergencia de flujos de energía saliente con nuestro doble energético enlazado con Oscar, nos convirtió en ramas y raíces. Nos convertimos en madera noble durante unos instantes.

Al mediodía, comimos en el restaurante Matarraña, y muy a pesar mío el curso terminó. Nos despedimos y quedamos en volvernos a ver, con el convencimiento de realizar de nuevo la experiencia con más fuerza para continuar la práctica y aprender.

Por: Pedro N.


Dos días antes del viaje, me sentí un poco inquieta, apenas podía dormir, me asistían miles de dudas… Me preguntaba si sería capaz de tener experiencias increíbles como los demás. Para mi es difícil entender este tipo de «cosas». Leí en la revista Naturo-fosfenología la experiencia de una persona que la vivió con tal intensidad que decidí cerrar la revista y no saber nada más.
Quería llegar con el subconsciente virgen, sin ninguna información ni sugestión.

Cuando llegué, descubrí un pueblecito muy bonito donde inmediatamente me sentí muy bien. Me reencontré con mis compañeros que me saludaron y me puse muy contenta.
Ese mismo día subimos a lo alto del pueblo. Francesc expuso al grupo el programa del curso. El lugar era mágico, con una magnífica puesta de sol.l.
Allí hicimos un primer ejercicio de pneumofeno. Fue increíble, al expirar sentía mi pecho desplazarse hacia delante…
Luego hicimos un ejercicio de «visión sonora» con el bosque. Fue maravilloso, se podía ver más allá de lo que se puede ver a simple vista en un bosque. El paisaje se transformaba.

En la gruta había una energía muy fuerte. Formamos unos grupos. Decidí colocarme como sujeto pasivo y fue realmente una experiencia inolvidable.
No se en que momento percibí dentro de mi campo visual dos magníficos grandes ojos rasgados. Me recordaros los dibujos de plumas de un pavo real. Después sentí como si un músculo de mi pierna izquierda empezase a vibrar de forma involuntaria, lo que me llamó poderosamente la atención. Rápidamente aparecieron muchas más sensaciones. La cadera vibró varios segundos, mi mano derecha comenzó a desplazarse toda ella sola. Yo no podía hacer nada para parar estas sensaciones.

No tenía miedo y me dejé llevar. Sentí como si todo mi cuerpo se desplazara, una sensación difícil de explicar. El ritmo era cada vez más y más rápido. Sentí una cosa grandiosa subir desde la base del vientre en una columna de luz muy blanca, como si se abriesen las compuertas de una presa, provocando me un grito muy fuerte y muy largo.

Sentí que me importaban cosas que no debían ser, fue una gran limpieza, sentí que Francesc me llamaba, fue una sensación tranquilizadora. Ahora va a hacer diez años que me operaron de la cadera debido a un accidente y pensé que estaba curada, pero no era así. Al acabar el ejercicio, era otra persona más ligera y más feliz. Estaba sorprendida, ya que creía que a mi no me iban a suceder estas experiencias.

Al dia siguiente fuimos a las grandes rutas. Impresionantes desde la entrada, había mucha energía circundante y agradable.
El grupo con el que trabajé era increíble. Antes de comenzar el ejercicio para buscar nuestra piedra de poder armonizamos nuestros mantras hasta tal punto que hubiese dicho que era un canto de coral compuesto de cantores expertos.
Sentía que mi cabeza se hundía mientras permanecía sostenida de centenares de bolas blancas. Vi en el interior de la gruta gigante unas estructuras celestiales y un cuarzo.
Mantenía los ojos abiertos y pude observar numerosos destellos de luces azul clarito… Fue agradable.

Después trabajamos de nuevo el pneumofeno, se trataba de sentir un remolino en la zona del ombligo con el nacimiento de nuestro árbol de poder. Creo que todos alcanzamos el objetivo.

Una noche de luna llena que iluminaba todo el bosque fuimos a una ermita. Una vez allí, hicimos un trabajo de meditación rítmica para hacer subir la energía desde los pies a la cabeza. Los resultados fueron impresionantes.

El lunes fuimos a conocer al gran árbol Oscar, ¡impresionante! Francesc condujo una meditación muy poderosa donde formamos nuestro doble etérico. Nos introdujimos al interior del árbol. ¡Qué sensación!. Sentí que me estiraba como un chicle con los piez hasta llegar a las raíces. Nos hundimos en la tierra y pude ver como desde un balcón, entrar en grandes cuevas negras. Fue un trabajo muy fino e intenso.
Formabas parte de todo, era muy especial, se siente mucho amor por todo en entorno.
la amabilidad y la alegría del grupo.

He olvidado pequeños detalles pero lo esencial está aquí. Fue una experiencia realmente impresionante que creo todo el mundo debería tener la ocasión de vivir al menos una vez.
Gracias sobre todo a Francesc, que es muy grande.

por: Meki


El cuento de la bella durmiente del bosque.
Antes era una mujer, ahora no. Pues ahora soy una esposa, una madre, una oyente, una multifunciones sin apoyo logístico, una mujer entre mil…
Un día que corría de un lugar a otro, entendí mi situación al oir una conversación telefónica que decía: «haré lo que sea para ir al Matarraña». Tuve una sensación amarga, nunca pude pronunciar esta frase ni por mi misma ni por mis hijos. Respiré profundamente y al final del día me vino la idea de acompañarla. No podía explicarme cómo una persona como él pudiese exprimir oralmente tantas emociones.
El día de salida me preguntaba dónde demonios iba, con quién estaríamos y qué íbamos a hacer.
Al final llegamos y las cosas se aclararon. Era la única que no entendía nada. Una princesa dormida.

En el Matarraña el tiempo se para. El Matarraña nos empuja hacia delante, es mirar al Sol con los ojos del alma, volar con el viento, sumergirse en sus aguas, abrazar a la tierra y sus entrañas.
Matarraña no es ni magia ni milagro, es un esfuerzo colectivo, un trabajo personal acompañado de un guía, Francesc, que marca sutilmente el camino.
Matarraña no constituye un objetivo por si mismo, sino un principio de despertar.
Una vez acabado el curso de fosfenismo se me apareció una piedra de poder. La conseguí gracias a un proceso de meditación en la gruta.
Gracias a cada uno de vosotros he podido llevarme algo valioso y dulce.
Mi mas profunda admiración por Francesc por su trabajo y su curso impecable que me ha devuelto una nueva vida.

Por: Ana