Chacras y Fosfenismo
CHACRAS Y FOSFENISMO
por: Daniel STIENNON
Chacras

La tradición hindú define los chacras como torbellinos de energía vital situados en diferentes puntos del cuerpo humano. El término chacra proviene de una palabra sánscrita que significa «rueda». Un principio similar se puede encontrar en otras tradiciones como la medicina china, el tantrismo, el budismo tibetano, la cábala o el sufismo.

El Fosfenismo, método de enseñanza iniciática descubierto por el Doctor Francis Lefebure, médico e investigador francés, reconoce también la existencia de los chacras y propone ejercicios destinados a desarrollarlos. Volveremos más tarde sobre este método y en particular sobre la «meditación girascópica».

Los chacras principales son en total siete. Están alineados verticalmente desde la base de la columna vertebral hasta la parte más alta del cráneo. Cada chacra tiene asociado un color particular y funciones fisiológicas y psicológicas específicas. Los chacras se pueden considerar como los órganos de la conciencia y se representan como flores de loto.

La energía vital (prâna, shakti, ki o chi) circula por todo el cuerpo siguiendo canales llamados meridianos. Los chacras desempeñan un papel particular en esta red energética. Funcionan por rotación y son los garantes de la salud espiritual, mental, emocional y física del individuo.

Existe un paralelismo entre los chacras principales y el sistema glandular endocrino. Estas glándulas son posiblemente las manifestaciones físicas de los chacras.

Los siete chacras principales

Muladhara

O chacra raíz está relacionado con el instinto, la supervivencia y las funciones humanas de base. Este centro está situado en la región del perineo, entre los órganos sexuales y el ano. Aunque no hubiera glándula endocrina a este nivel del cuerpo, ciertos autores consideran que el chacra raíz está vinculado a las glándulas adrenalinas, responsables de los reflejos de supervivencia. «muladhara» se representa por un loto de cuatro pétalos; su color es el rojo.

Swadhisthana

O chacra del sacro está situado a unos tres centímetros bajo el ombligo. Está relacionado con las emociones, la sexualidad y la creatividad. A este chacra está considerado en correspondencia con los testículos y los ovarios, los lugares de producción de las hormonas sexuales que rigen el ciclo de la reproducción. Se simbolizado por un loto de seis pétalos; su color es el naranja.

Manipura

Es el chacra del plexo solar. Está relacionado con la energía, así como con la digestión y a la asimilación de los nutrientes. Está vinculado al pancréas que desempeña un papel decisivo en la conversión del alimento en energía. «manipura» se simboliza por un loto de diez pétalos; su color es el amarillo.

Anahata

O chacra del corazón está en relación con las emociones superiores, la compasión, el amor, el equilibrio y el bienestar. Corresponde al timo, el órgano del sistema inmunitario y endocrino que es responsable de la lucha contra las enfermedades; «anahata» se simboliza por un loto de doce pétalos; su color es el verde.

Vishuddha

O chacra de la garganta está en relación con crecimiento. Está relacionado con la glándula tiroidea que produce la hormona de crecimiento; «vishuddha» se simboliza por un loto de dieciséis pétalos; su color es el azul.

Ajna

O el tercer ojo es el chacra de la conciencia, del tiempo y de la luz. Está conectado a la glándula pineal que es sensible a la luz y que produce la melatonina, la hormona reguladora del ciclo del sueño; «ajna» se simboliza por un loto de dos pétalos; su color es el índigo.

Sahasrara

O chacra coronal es el «chacra maestro» que controla todos los demás. Es el asiento de la espiritualidad. Su papel es similar al de la glándula pituitaria que secreta las hormonas que controlan el resto del sistema endocrino; «sahasrara» se simboliza por un loto de mil pétalos; su color es el violeta.

El tantrismo describe kundalini como una serpiente enrollada tres veces alrededor del chacra «muladhara» o chacra raíz. Los ejercicios de tantrismo están destinados a despertar kundalini, es decir, a hacer subir esta energía de chacra en chacra. Cuando kundalini alcanza el chacra coronal o «sahasrara», obtenemos fenómenos de iluminación.

Los descubrimientos en fisiología cerebral del Dr. Lefebure, fundamentados en la utilización sistemática de los fosfenos, permiten comprender mejor estos mecanismos y reproducirlos con una cierta sencillez. El fosfeno son todas las sensaciones luminosas subjetivas, es decir, las que no son directamente provocadas por la luz que estimula la retina.

El Dr. Lefebure explica los fenómenos de iluminación por la sincronización de las células nerviosas en el cerebro. Estas sincronizaciones producen un potencial eléctrico que se difunde en las zonas del cerebro responsables de la visión, provocando percepciones luminosas. Estas percepciones luminosas son las que llamamos iluminación.

Comprendiendo estos procesos de manera fisiológica, el Dr. Lefebure inventó el Giroscopio o maquina para despertar kundalini. La «meditación girascópica» permite trabajar profundamente en la conciencia y en particular en los chacras. Una práctica que puede poner en marcha el despertar de kundalini con todos los fenómenos que corresponden a la descripción clásica de la subida de esta fuerza.

Ejercicio de activaci ón de los chacras

Puede descargar gratuitamente una animación del modelo de Girascopio realizado por un alumno fosfenáuta, en el espacio: MI ESPACIO después de registrarse.

Haremos un fosfeno y proyectaremos el fosfeno sobre las palas del «girascopio» en rotación por lo menos durante 3 minutos.

Cerramos los ojos, observaremos que el fosfeno que se genera es en rotación o en torbellino (es la prueba científica de la existencia de una fuerza rotacional en el pensamiento porque las leyes de los pensamientos obedecen a las leyes de los fosfenos (véase el libro delDr. Lefebure Kundalini tomo I).

Nos concentraremos en un chacra, el chacra «ajna» o del tercer ojo, por ejemplo.

Nos esforzamos en imaginar un punto luminoso, una estrella o un cometa, por ejemplo, que gira en torno del chacra al ritmo de una vuelta o media vuelta, por segundo.

Cuando el fosfeno desaparezca, repetimos el proceso desde el principio.

Vamos a prestar atención a las sensaciones de nuestro chacra.

Practicaremos este ejercicio entre 15 y 45 minutos.

Para conseguir fenómenos de iluminación, practicamos este ejercicio cada día. Al cabo de dos semanas, probablemente obtendremos fenómenos muy poderosos. Persistiendo en esta práctica, probablemente pondremos en marcha el despertar del kundalini. Para algunas personas, el despertar con el «girascopio» del Dr. Lefebure, puede efectuarse en 15 días de práctica solamente.

Nota de Francesc Celma:

Me parece muy importante reseñar y compartir aquí la investigación de la doctora Esther del Río, que ha basado parte de sus investigaciones en demostrar que el agua del cuerpo humano está compuesta de «clatratos» que permiten que la luz (siempre la luz, siempre el Fosfenismo y la activación que produce en el fondo de todo), es decir, la información, se transmita de forma casi inmediata por todo el cuerpo formando moléculas de cristal líquido que se relacionan con una red magnética distribuida por todo el cuerpo. Es evidente la importancia de los fosfenos y del trabajo del Doctor Lefebure con la sincronización de las células nerviosas mediante el pensamiento rítmico, en este proceso de información biofotonica, siguiendo la expresión de F. A Popp, aplicado a la activación de los chacras que acabamos de mencionar. Antes que describirlo personalmente prefiero adjuntar, en cursiva, parte de una entrevista que la revista Discovery Dsalud realizó con la doctora:

El hecho de que todo organismo esté formado por protoplasma, sustancia vital que se caracteriza por movimiento y respuesta en millonésimas de segundo, nos hizo pensar que el líquido que lo conforma pudiera tener otra estructura molecular que operara en ese tiempo. El agua -H2 O- es una sustancia de características químicas sui generis debido a la bipolaridad de su molécula y como resultado de ello es el mejor solvente del mundo. Tiene además otras características idóneas para resguardar la vida. Pero en lo que se refiere a su conductividad no es del mismo orden de respuesta que el protoplasma. Así que decidimos iniciar la búsqueda en la estructura molecular del agua del mecanismo que permite que esa respuesta se produzca en millonésimas de segundo.

La propuesta de nuestro proyecto es que el agua de nuestros tejidos es en su mayor parte cristal líquido en forma de clatrato (H2O)37; es decir, un estado intermedio de la materia (mesomórfico), estable y que por ser cristal líquido conserva las propiedades de los líquidos más las propiedades de los cristales ópticos; y lo más importante: es capaz de guardar memoria.

Por eso mismo al incorporar este concepto confirmamos que somos el mejor ordenador del mundo y que toda célula se comunica a través de una pantalla de cristal liquido capturando y mandando hologramas que pueden ser codificados.

Es decir, la luz recorre nuestro organismo llevando información.

La propuesta del agua como cristal liquido dentro de los tejidos en su estructura de (H2O) 37 es la única que satisface la transmisión de la información -tanto eléctrica como electromagnética, interna o externa- de todo organismo vivo. Esta posibilidad quedó confirmada cuando en la segunda investigación descubrimos una red ferroso-férrica conformada por macromoléculas de hierro ferroso-férricas en sus formas cristalinas romboides y tetraédricas que trabaja intermitentemente produciendo energía electromagnética por diferencia de potencial. Tanto los cristales líquidos como la red ferroso-férrica conforman un sistema de información en donde cada macromolécula de hierro funciona como un microcampo magnético rodeado de agua cristal líquido (H2O)37 y otros elementos alcalinotérreos y metaloides.

Parece que estamos a un paso de confirmar la estructura energética de los chacras y Del Río da ese paso.

Cabe destacar que estas macromoléculas de hierro oxidadas y reducidas se encuentran más densas en el centro del cuerpo conformando un eje que corre enfrente de la columna vertebral donde se destaca la presencia de esferas compuestas de macromoléculas reducidas y oxidadas con una velocidad de intermitencia más fuerte por el rebote de las energías producidas las cuales tienen movimientos helicoidales hacia arriba y debajo de este eje. Estas esferas magnéticas nos recuerdan a los chacras o centros de energía que fueron expresados en un principio en libros muy antiguos y después retomados por los vedas.

Esa red compuesta de microcampos magnéticos ha sido vista a través de aparatos de rayos X modificados con electroimanes pudiéndose observar el cuerpo lleno de luces fluorescentes e intermitentes con densidades de magnetitas abundantes en donde se encuentran las glándulas mas importantes del cuerpo coincidentes con los sitios en donde se han mencionado la existencia de chacras. En conclusión, cada chacra está conformado por miles de magnetitas ferroso-férricas formando verdaderas esferas. Y es importante mencionar que estas esferas se encuentran en los lugares donde están las glándulas más importantes del cuerpo así como también son coincidentes con lo expresado en estos libros. Tales centros de energía son 7 y se localizan en los órganos sexuales, en las suprarrenales, entre el hígado y el páncreas, en el timo, en la tiroides, en la pineal y en la hipófisis. De ahí podemos deducir que este orden magnético protege al orden bioquímico a través de los cristales líquidos de los chacras y las glándulas.

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